sábado, 1 de mayo de 2010

01-05-10


La tipografía es una forma visual de representar una voz, un carácter, y su selección debería ser tan cuidadosa como la de elegir a un actor para interpretar a un personaje. Conjugar la historia de una tipo con la del texto que muestra tiene un encanto casi romántico, de fantasmas prestando su voz a palabras nuevas. Es un tema más que digno de estudio, que habla junto a la historia del arte de toda una visión cambiante del mundo por parte de un montón de artesanos a medio olvidar. Qué bien estaría una exposición así.

jueves, 29 de abril de 2010

29-04-10


Algo pasa en la cabeza de este hombre. Algo que me estoy perdiendo.

miércoles, 28 de abril de 2010

28-4-10


El revival de los 80 que atraviesa el mundo se me está haciendo eterno. ¿vendrá luego un revival de los 90?

martes, 27 de abril de 2010

27-4-10


Es que es muy glamuroso lo de los nombres artísticos y las marcas, pero sirven de poco si no tienen a alguien detrás currando como un capullo.

viernes, 2 de abril de 2010

Betting Things Done

Hay cierto debate abierto con el tema de la productividad, con montones de expertos vendiendo libros "aprovecha tu tiempo", "sé más productivo", ¡es magnífico! A este paso con trabajar 4 horas a la semana tendremos un sueldo de ejecutivo, un loft en Manhattan y un Monet en la pared.

No tengo nada en contra de aprovechar el tiempo al máximo al trabajar. Dejarnos sitio para hacer lo que nos venga en gana es siempre un objetivo loable, pero mucho ojo. "Trabajar bien para vivir mejor" no es sólo cuestión de listas y de gestionar las horas. Especialmente en las disciplinas con un componente creativo, que no se reducen al procesamiento y la repetición de mecanismos, a menudo estamos ante un mar de soluciones posibles. Vamos buscando la buena, pero hay miles, qué digo miles, ¡millones! de respuestas "que sirven". Unas son mejores, otras peores, muchas sólo son distintas. Y muchísimas cosas que se construyen ni siquiera "sirven": no solucionan un problema ni responden a pregunta alguna.

Son ideas a fondo perdido, bocetos de sueños o de desvaríos. Si un diseñador dibuja erizos mientras piensa en una marca, ¿está perdiendo el tiempo? Si un arquitecto necesita darse un paseo porque está embotado, ¿malgasta sus horas?. Haré otra pregunta, esta es mía.

¿es que somos imbéciles?

Nunca se deja de aprender. Si el ojo busca, si la cabeza busca, encontrará algo nuevo en todas partes, en todos los momentos. ¿Vamos a penalizar todo el tiempo que no es manifiestamente productivo? ¿Cómo se supone que vamos a llegar a la idea si se nos niega el camino? Me vienen dos citas, aunque la memoria me falle, son más o menos esto:

"Sí, yo te pago porque me hagas un logo, pero tú en tener la idea qué tardas ¿20 segundos? ¿por qué tengo que pagarte el trabajo de varias horas? ¿me tomas por idiota?"

"Ya, los filósofos de Efebia se pasan mucho tiempo en bañeras, pensando en estupideces pero ¿sabes qué? Un día dicen algo como "pues si colocamos pesos así y asá y empleando el principio de la palanca podríamos lanzar rocas enormes a un kilómetro de distancia" o "pues un espejo curvo sería una demostración magnífica de la concentración de luz, y nos permitiría quemar naves invasoras sólo con el sol". Así que les pagamos los baños con mucho gusto."

Una es de Clients from Hell, la otra es de Dioses Menores, ninguna es literal.

El quid de la cuestión es, ¿qué valor tiene el experimento? ¿qué valor tiene el arte? ¿qué valor tiene el "hacer algo para ver si se puede hacer"? ¡No tenemos la menor idea! Hay mil expresiones artísticas clónicas, hijas de modas y que pueden no valer nada, pero entonces un joven aspirante ve en todas ellas algo que le lleva a crear algo que es nuevo de verdad, y que maravilla a millones. De entre la marea de páginas web con fotos de gente sonriente y botones glossy surge un diseño que funciona, que es agradable y que no se había intentado antes, quizá porque no se había pensando en intentarlo. De todas esas apuestas, de esas estupideces (a menudo) o genialidades (más raramente) sale el avance.

Hay que intentar, hay que probar, hay que fracasar estrepitosamente y hay que volver a intentarlo. No hacerlo es estar muerto, o esperar a que la muerte llegue. Hasta la próxima entrada.

domingo, 21 de marzo de 2010

Puertas al campo

Hoy estoy tonto y me pregunto obviedades:

¿Es levantar entera una acera, una calle, un parque en obras para volverlo a poner igual la mejor forma de crear riqueza y empleo? ¿Es permitir desmanes en los precios de los intermediarios, para seguir haciendo funcionar la agricultura a base de subvenciones el camino a seguir? ¿y permitir por sistema que los que más tienen sean los que menos contribuyan, y que los que menos tienen cada vez estén más hundidos en la mierda, es un sistema, ya no justo, viable?

El viernes se aprobó en consejo de ministros la "ley Sinde" (a falta del visto bueno del parlamento en junio) que intenta defender, de nuevo, el beneficio de pocos a cambio del mal de muchos. Creo yo que si un modelo de negocio ya no funciona, la responsabilidad no es ni de los consumidores, que son personas horribles por no querer darte 18€ por un disco de Bisbal. ni de las webs de enlaces, que sólo te dicen dónde encontrar un recurso (eso tampoco es delito, numerosas sentencias lo confirman), ni de las nuevas tecnologías de la información. Si vender trozos de plástico con música dentro ya no da tantísimos beneficios (no estamos hablando aún de una industria con pérdidas, precisamente), son ellos los que tienen que adaptares a los tiempos. La solución no es que los escribas impongan sanciones a los fabricantes de máquinas de escribir.

Pero no. Como los jueces siguen sin darle la razón a la SGAE por eso de que el código penal no ve como un delito que yo comparta con quien quiera los contenidos que encuentro, ya hay un nuevo recurso civil por el que cerrar sitios que les toquen las pelotas. Esto es maravilloso en su mera concepción: ahora si fulano denuncia que alguien está compartiendo su disco en la red, no hace falta uno de esos anticuados señores de toga para que yo me cargue la página donde la pone. Cuatro días, cuatro, y la web cerrada. Tonterías como las agresiones, los robos o los delitos fiscales multimillonarios podrán echarse meses ¡años! en resolución. ¿A quién le importan esas cosas? Lo importante es que tengamos una forma rápida de tratar con los "indeseables digitales", aunque tengamos que pisarle el cuello al poder judicial para hacerlo.

Parece un buen momento para recordar el manifiesto en defensa de los derechos fundamentales en Internet.

1. Los derechos de autor no pueden situarse por encima de los derechos fundamentales de los ciudadanos, como el derecho a la privacidad, a la seguridad, a la presunción de inocencia, a la tutela judicial efectiva y a la libertad de expresión.

2. La suspensión de derechos fundamentales es y debe seguir siendo competencia exclusiva del poder judicial. Ni un cierre sin sentencia. Este anteproyecto, en contra de lo establecido en el artículo 20.5 de la Constitución, pone en manos de un órgano no judicial -un organismo dependiente del ministerio de Cultura-, la potestad de impedir a los ciudadanos españoles el acceso a cualquier página web.

3. La nueva legislación creará inseguridad jurídica en todo el sector tecnológico español, perjudicando uno de los pocos campos de desarrollo y futuro de nuestra economía, entorpeciendo la creación de empresas, introduciendo trabas a la libre competencia y ralentizando su proyección internacional.

4. La nueva legislación propuesta amenaza a los nuevos creadores y entorpece la creación cultural. Con Internet y los sucesivos avances tecnológicos se ha democratizado extraordinariamente la creación y emisión de contenidos de todo tipo, que ya no provienen prevalentemente de las industrias culturales tradicionales, sino de multitud de fuentes diferentes.

5. Los autores, como todos los trabajadores, tienen derecho a vivir de su trabajo con nuevas ideas creativas, modelos de negocio y actividades asociadas a sus creaciones. Intentar sostener con cambios legislativos a una industria obsoleta que no sabe adaptarse a este nuevo entorno no es ni justo ni realista. Si su modelo de negocio se basaba en el control de las copias de las obras y en Internet no es posible sin vulnerar derechos fundamentales, deberían buscar otro modelo.

6. Consideramos que las industrias culturales necesitan para sobrevivir alternativas modernas, eficaces, creíbles y asequibles y que se adecuen a los nuevos usos sociales, en lugar de limitaciones tan desproporcionadas como ineficaces para el fin que dicen perseguir.

7. Internet debe funcionar de forma libre y sin interferencias políticas auspiciadas por sectores que pretenden perpetuar obsoletos modelos de negocio e imposibilitar que el saber humano siga siendo libre.

8. Exigimos que el Gobierno garantice por ley la neutralidad de la Red en España, ante cualquier presión que pueda producirse, como marco para el desarrollo de una economía sostenible y realista de cara al futuro.

9. Proponemos una verdadera reforma del derecho de propiedad intelectual orientada a su fin: devolver a la sociedad el conocimiento, promover el dominio público y limitar los abusos de las entidades gestoras.

10. En democracia las leyes y sus modificaciones deben aprobarse tras el oportuno debate público y habiendo consultado previamente a todas las partes implicadas. No es de recibo que se realicen cambios legislativos que afectan a derechos fundamentales en una ley no orgánica y que versa sobre otra materia.


La red ya es un poco menos libre, un poco menos justa. Un aplauso para nuestros representantes electos.

sábado, 16 de enero de 2010

Tranquilo.

La tarde en calma, los pies en alto. Este fin de semana estoy en Baza de visita familiar y en lugar de libros por lo bonitos que son voy a hablar de lo que tienen escrito dentro.

Y es que pasarte tres horas y media de ida y tres horas y media de vuelta en un bus te da tiempo de sobra para pensar, o para cualquier cosa que no implique acceso a la red eléctrica y/o espacio para moverse. Desafiando las amenazas de mis padres acerca del desprendimiento de retina yo me he pasado la mayor parte de la venida leyendo "¿Está usted de broma, señor Feynman?", al que llevaba años sin echarle una segunda leída. El libro recopila las historias que el célebre físico Richard P. Feynman (Nobel, miembro del proyecto Manhattan, aficionado a los bongos) ha ido contando a lo largo de su vida, empezando por sus tiempos mozos con un taller lleno de bombillas y transistores en el que construía timbres, arreglaba televisores o corría serios peligros de incendio.

Es una lectura encantadora, y perfectamente apta para profanos como yo. No es un libro de física, es un libro sobre el ingenio y la curiosidad y es porque Feynman tiene un don del que no tantos gozan: un constante sentido del asombro y la maravilla, un hambre de comprensión que le espolea desde que es un chaval. Todas las historias están salpicadas de comentarios similares: "el suelo estaba lleno de cables, trastos por todas partes, ¡era estupendo!", y también casi todas tienen un origen similar: "Ricky" Feynman descubre un tema que le interesa y del que no sabe nada, y se pone a aprender y a experimentar. Siempre, siempre está haciéndose preguntas sobre el mundo que le rodea, siempre considera las aplicaciones y las consecuencias de las respuestas que halla, y siempre intenta pasárselo lo mejor posible en el proceso.

En este libro se toca la física de la misma forma que la química, la biología o la cerrajería, con un sentido del humor y un entusiasmo envidiables. Omalaled tiene algunas anécdotas sueltas sacadas de este y su otro libro "¿Qué te importa lo que piensen los demás?"en Historias de la Ciencia (además de joyas sobre otros muchos grandes nombres). No dejéis de echarle un ojo a su web.

Os dejo con vídeo para que, de paso, le pongáis cara y voz. En inglés: La inconcebible complejidad de la naturaleza, pensando en el follón impresionante que es la radiación electromagnética.

viernes, 8 de enero de 2010

dímelo en 140 caracteres

Ayer noche se celebró la primera edición de "Paparajotwitts", el encuentro de twitteros en Murcia. Yo iba a la quedada con tres objetivos principales: poner cara y voz a como 30 usernames, comer cosas con una hoja de limón por medio... y descubrir de qué hablan tantas personas cuando lo único que comparten es un medio de comunicación.



Primer objetivo, check. Segundo objetivo, check. Tercer objetivo, blogpost.

Que haya visto, la twittesfera murciana (la parte con cierto sentimiento de comunidad por serlo) está hecha de emprendedores, desarrolladores de software y gente del mundo de la comunicación, además de miembros de "la empresa más grande de España", el INEM. Supongo que como usuarios del microblogger este, todos con cierta vena exhibicionista, todos ansiosos por formar parte de la mente colmena en que se ha convertido la red.

¿Qué más los une? Lo que a cualquiera, igual que se formarían grupos en una quedada de radioaficionados. Twitter es el medio, no el mensaje: cada cual se junta con la gente con quien siente más afinidad, con la que tiene más en común. Los expertos en social media comentan estrategias, los desarrolladores comentan plataformas y los que tienen terminales caros sacan fotos del local.

Me costaba ver el propósito exacto del paparajotwitts cuando me sugirieron asistir. Ahora... sigo sin tenerlo muy claro; para ir sobre seguro me quedo con lo de desvirtualizar y comer dulces, que por lo pronto es algo que a todos se nos daba la mar de bien. Espero intrigado la segunda edición, que ojalá tenga wifi y los sitios más juntos. Por lo pronto me quito el sombrero ante los organizadores: gracias por el encuentro.

Cierro con otro vídeo reciente. En su momento posteé el trailer y con gusto posteo hoy el corto final: The Third & the Seventh, una señora obra de arte en 3D sobre arquitectura y cine. Nos vemos por aquí (o por #paparajotwitts, claro).